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| Isla de La Cartuja |
Tal día como hoy, viernes 20 de abril, se cumplen 20 años de la inauguración de la Exposición universal de Sevilla, la “Expo 92”. Han pasado dos décadas desde que S.M. el Rey Don Juan Carlos -cuanto se ha hablado de él los últimos días- inaugurase el acontecimiento más relevante de la ciudad en todo el siglo XX, el cual cambiaria la historia de la ciudad. El motivo central de la exposición fue la conmemoración del V centenario del descubrimiento de América.

El paso del tiempo nos da la oportunidad de mirar con perspectiva a los acontecimientos pasados y de analizarlos con mayor precisión. Y al hacerlo, se da uno cuenta de lo que supuso para la ciudad y para los sevillanos esos meses de exposición. Empezando por las infraestructuras que se realizaron, léase estación de santa justa con el tren de alta velocidad, aeropuerto de San Pablo, puente del alamillo, de la barqueta, del V centenario, autovías, mejoras urbanísticas, etc… siguiendo por la publicidad y el renombre que adquirió la ciudad en todo el mundo -la marca Sevilla salió a la palestra para competir con los grandes destinos turísticos europeos- y terminando por la gran cantidad de personas que Sevilla recibió con los brazos abiertos y que nos dejaron no solo riqueza en lo económico, sino en lo cultural y social. Sevilla se abrió al mundo, se modernizó como nunca.
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| Puente de la Barqueta |
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| Estación de Santa Justa |
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| Puente del Alamillo |
Recuerdo perfectamente los días en que iba a la expo. Era como prepararte para un viaje por el mundo pero sin salir de tu ciudad. Todos los días eran diferentes, espectáculos en vivo, actuaciones musicales de primerísimas figuras de la música, actividades en la calle, etc. En esa época donde todavía Internet no estaba en nuestras vidas, lo que se podía experimentar y conocer allí en ese recinto de la Isla de la Cartuja era simplemente grandioso. Nos habituamos a hacer grandes colas para entrar a los pabellones, convivíamos con gentes de todos los rincones del planeta, comíamos comidas exóticas de diferentes lugares, y todo ello sin salir de tu ciudad.
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| Pabellón de Europa |
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| "Curro" Mascota Expo '92 |
De entre los pabellones que mejor recuerdo me dejaron se encuentran el de Mónaco con su espectacular acuario; el de Japón, que estaba construido a base de bloques de madera; el de la santa sede o el de Fujitsu. En este último se podía visualizar una proyección en 3D, que para la época era como ciencia ficción. El Omnimax, el pabellón de España y el lago, el de Chile y el iceberg, el de la navegación donde explicaban la era de los navegantes y de los descubrimientos, y así podría seguir páginas y páginas enumerando una por una todas las cosas que se podían ver y disfrutar en aquella expo. Y como olvidarme del simpatico “Curro”, la mascota de la Expo. Un pájaro con cresta y pico de colores que despertaba la ilusión entre los pequeños.
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| Pabellón de Japón |
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| Pabellón Fujitsu |
La expo supuso un antes y un después para Sevilla. Paso de ser una mediana ciudad con escasos equipamientos a una ciudad moderna y equipada con proyección de futuro. Una ciudad que demostró que tradición y progreso pueden ir de la mano, que el avance no es renunciar a tus raíces, sino mantenerlas y cuidarlas a la vez que se mira hacia el futuro. Sevilla aprovechó su oportunidad y la disfrutó y la compartió con todo el mundo. Dos décadas después podríamos debatir si la herencia dejada por la expo se ha aprovechado debidamente o se a desperdiciado. Cada uno sacará sus conclusiones.
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